Crecer siempre es el objetivo

Si por tu cabeza sólo pasa crecer, crecer y crecer… Si quieres más autoridad, más visitantes en la web, más comentarios, más ventas, más retweets. Si miras la analítica y buscas compulsivamente la manera de conseguir mejores resultados. Si eres cerebral, coherente y sobre todo, creativo. Si te ves definido en este perfil, eres un Growth Hacker.

Hay mucha gente que hace growth hacking en euskadi. Nosotros, desde DATA Comunicación, también.

En mi blog personal, antes hablaba de marketing de contenidos. Ahora de Inbound Marketing. Antes hablaba de generación de contenidos, ahora de Growth Hacking.

Son tendencias que veo entre los profesionales que nos dedicamos a esto, y que percibo como la lógica evolución de nuestra profesión.

El mercado va evolucionando. Las empresas (sobre todo las de mayor tamaño y recursos) comprenden que pueden establecer vínculos y relación directa con sus públicos/stakeholders. Y que son capaces, y les renta, trabajar en la generación de una audiencia propia, con la que relacionarse, y cuyo valor es un activo tan grande como cualquier otro que se refleja en balances.

Y los profesionales del marketing o la comunicación entendemos que nosotros tenemos que ayudarles a conseguir sus objetivos. Que la generación de una comunidad no es un objetivo en sí mismo, sino una herramienta que permite que todas esas organizaciones consigan sus objetivos…

Y mientras todo esto ocurre, un tal Sean Ellis, en 2010, comienza a utilizar un término de creación propia: Growth Hacking, que se lo aplica a aquellos profesionales “cuyo único norte es el crecimiento”.

De lo que se trata es de trabajar continuamente, compulsivamente, para que todo crezca.  Para que tu audiencia crezca si eres una marca que busca reputación, para que tus ventas del ecomerce crezcan, para que los ratios de conversión crezcan, para que el número de registros en tu base de datos crezcan…. El crecimiento como obsesión, vamos.

Y a esto le sumamos la componente de que el objetivo real de un growth hacker es conseguir el máximo crecimiento con el mínimo esfuerzo.

Un ejemplo tonto. Cuando inicias a escribir un blog, el primer día, tienes una visita. El esfuerzo te lleva un tiempo, tres horas. Y tu post lo lees tú y aquellos amigos a quienes se lo envías directamente. Dos años después, si has trabajado bien, el mismo esfuerzo provoca que el post lo lean muchísimas personas, se twitee y retwitee, se publique en múltiples medios sociales y su repercusión sea infinitésimamente mayor. Mismo esfuerzo, máximo retorno.

Entendamos el término. Growth significa crecimiento en inglés. Está claro. ¿Y por qué hacker?

Alejémonos de una idea trivial que asocia al hacker con una persona maligna, programador informático, que busca agujeros de seguridad en el software para robarnos y estafarnos. Es un estereotipo absolutamente erróneo, aunque si lo pensamos bien, un hacker informático es un programador que busca métodos que no se le han ocurrido a otros, para encontrar acceso a partes de tu ordenador/servidor que supuestamente están protegidos por fórmulas de máxima seguridad.

El hacker es una persona preclara, original, con gran inventiva. Una persona que utiliza cualquier cosa que encuentre a su disposición para encontrar una solución que difícilmente se le hubiera ocurrido a otra persona. Es una actitud que se aplica al Growth Hacker porque son personas que tienen que tirar de su ingenio, de manera continua para conseguir su objetivo: el crecimiento.

Tiene que encontrar pautas que no son necesariamente obvias ni estándar para lograr su objetivo, mirando exhaustivamente la analítica web, pero sobre todo, aplicando grandísimas dotes de creatividad y sentido común.

Contenido, marketing de contenidos y growth hacking

¿Y qué tiene que ver el Growth Hacking con el marketing de contenidos? Pues todo.

Cuando una empresa comienza a generar contenido de valor lo hace por uno o varios de los siguientes motivos.

  • Quiere ganar autoridad. Convertirse en una referencia en su área de actividad.
  • Quiere establecer una política de relación, conversación, con sus públicos. La tecnología se lo permite, así que a través del contenido de valor consigue establecer los temas de conversación con clientes, potenciales clientes, proveedores, sociedad, instituciones, miembros de la organización, etc.
  • Quiere vender más. A través del contenido posicionar en Google y lograr público que termina yendo a su canal (funnel de conversión).
  • Quiere convertir a las personas en leads, a los leads en clientes y a los clientes en prescriptores… Y para ello debe atraer a las personas, activarles y retenerles..

Y para todo esto el crecimiento es clave. Cuanta más autoridad, mejor, cuantas más conversaciones, mejor, cuanto más público mejor, cuantas más ventas, mejor, cuantas más personas se activen y compren o participen, mejor…

Pongamos otro ejemplo. En este post publicado en el blog personal de Asier Ibarrondo, abogaba por los beneficios que tiene, aunque a veces no se perciban, crear una plataforma propia de vídeo, en lugar de abrir un canal en YouTube. Hagas lo que hagas, mal irías si después de abrir un canal no haces todo lo que está en tus manos para no tener cada vez más visitas, más repercusión, con cada acción que desarrolles en ese canal, ¿no? Tu interés es crear una comunidad. Pero después que esa comunidad sea cada vez mayor, para que tus objetivos se cumplan. ¿verdad?

¿Ejemplos de lo que podría hacer un growth hacker?

  • La analítica es clave. Podría mirar los diez post más vistos de este blog y valorar si el cambio de titular y descripción podrían suponer una mejora en las búsquedas orgánicas. Así conseguiría más visita de forma orgánica, sin pagar por poner un anuncio.
  • Establecería dos modelos de invitación para que los lectores se suscriban, y pondría el más eficaz, o descartaría ambos y seguiría buscando.
  • Buscaría a personas que pudieran estar interesadas en la temática de este blog y les escribiría directamente a través de Linkedin, para presentarles el blog e invitarles a opinar, participar o enviarle su opinión.
  • Crearía un excell, donde recogería todos los experimentos, ocurrencias, que ha ido aplicando, así como su resultado.
  • Dedicaría dos horas a la semana a leer a los mejores, tratando de entencdr las claves de su éxito y sus ideas, para buscar si son replicables en su proyecto.
  • Se preguntaría, cada día, cómo podría crecer más.
  • Y en definitiva estaría pensando compulsivamente, de forma creativa, y mirando siempre la analítica, para conseguir que cada vez el blog tenga más visitas. Trabajando ideas lógicas y coherentes, previsibles, imprevisibles y en ocasiones chorras y supuestamente descabelladas. Trabajaría el crecimiento del blog de manera compulsiva.

Growth hacking en Euskadi

Si estás interesado en conversar y que veamos cómo podemos ayudarte a crecer, a lograr tus objetivos para este año, llámanos o escríbenos un correo. Estaremos encantados de conversar.

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